2 Julio 2009
La Alianza Española contra la Pobreza muestra su decepción ante la representación de España en esta cita internacional
- A pesar de que la convocatoria a esta Cumbre se formuló "al más alto nivel", los países más ricos - entre ellos España y los miembros del G20 - desoyen al presidente de la Asamblea de Naciones Unidas, Miguel d´Escoto, y no participan con Jefes de Estado y de Gobierno
- La Alianza Española contra la Pobreza sí estará presente en Nueva York, representada a través de una de sus organizaciones miembro
- La Alianza considera que esta Conferencia, que tendrá lugar del 24 al 26 de junio en Nueva York, es el escenario legítimo para tomar las decisiones mundiales, con representación de todos los países, especialmente de los más vulnerables y afectados por la situación de crisis generada por un sistema económico excluyente y desigual
La Alianza Española contra la Pobreza -integrada por más de mil ONGD, movimientos sociales, sindicales, religiosos, ecologistas y de sociedad civil en general- considera que la próxima Conferencia sobre crisis y desarrollo convocada en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas es el espacio democrático adecuado para tomar las decisiones pertinentes para abordar las crisis que nos afectan, y no las reuniones del G8 y G20 que carecen de representación ciudadana y excluyen a la mayor parte de la población mundial. Además, tras las diversas reuniones mantenidas por el G20, las respuestas ofrecidas han probado no ser suficientes. Los países más empobrecidos del Sur son los que más están sufriendo las consecuencias de un sistema económico y financiero irresponsable y de una crisis que se originó en los países ricos del Norte. Son las personas y comunidades vulnerables quienes precisan un "plan de salvamento" y no los bancos y las grandes multinacionales.
La crisis global necesita una respuesta global que implique a todas las sociedades afectadas
Los 192 Estados de Naciones Unidas están llamados para "determinar respuestas de emergencia y de largo plazo para mitigar los efectos de la crisis e iniciar un diálogo para la transformación de la arquitectura
financiera internacional, teniendo en cuenta las necesidades y preocupaciones de todos los Estados Miembro." Además de las sesiones plenarias están previstas cuatro mesas de trabajo con representantes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el sector privado, donde también habrá participación de la sociedad civil. Una de las organizaciones miembro de la Alianza Española contra la Pobreza -Attac- contará con un representante en Nueva York que hará llegar a las mesas de trabajo las propuestas sociales planteadas por la Comisión de Expertos a Naciones Unidas, con el objetivo de
presionar por un sistema económico menos injusto y más sostenible.
Los temas a tratar en las mesas planteadas son: 1) los efectos de la crisis sobre el empleo, el comercio, la inversión y el desarrollo, incluida la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio; 2) las iniciativas y medidas apropiadas para mitigar los efectos de la crisis sobre el desarrollo; 3) el papel de las Naciones Unidas y sus Estados Miembros en el debate sobre la reforma y el fortalecimiento del sistema y la arquitectura financiera y económica internacional; y 4) las contribuciones del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo en respuesta a la crisis.
El gobierno de España ha confirmado que no participarán ni el presidente José Luis Rodriguez Zapatero ni el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos. Será Soraya Rodriguez, Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, quien represente a nuestro país en esta cita internacional.
Para la Alianza Española contra la Pobreza es una ocasión que exige el máximo esfuerzo por parte de los líderes políticos de todos los países para trabajar conjuntamente en la supresión de estructuras económicas y financieras que han empobrecido a una gran parte de la población mundial. Es el momento de demostrar el compromiso en la lucha contra la pobreza, no sólo con grandes declaraciones sino con hechos que avalen el trabajo por la justicia económica global y con políticas de estado coherentes con el desarrollo de todos los pueblos. De lo contrario será otra ocasión perdida y una nueva declaración internacional de buenos propósitos a incumplir.
Coordinadora de ONG de desarrollo de España
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30 Junio 2009
Hola amigos y amigas:
Por este medio les informamos que a raíz del Golpe de Estado ocurrido a primeras horas del domingo 28 de junio en contra del Presidente Manuel Zelaya Rosales, nuestra Radio Progreso fue intempestivamente invadida por un contingente de unos 25 militares, quienes a eso de las diez y media de la mañana, penetraron en todas nuestras instalaciones radiales, mientras el personal estábamos transmitiendo noticias sobre este acontecimiento político.
Los militares nos obligaron a cancelar de manera absoluta la programación. Mientras los militares estaban dentro de nuestras instalaciones, un grupo numeroso de pobladores rodeó las mismas y exigían ingresar para defender la Radio y a todo su personal. Por suerte, y gracias a diversas mediaciones, se evitó que la confrontación llegara a extremos más violentos.
Nuestro personal está sano y salvo a las alturas de este informe, aunque la incertidumbre y el ambiente tenso, no nos garantiza prever que disminuyan las amenazas para las siguientes horas. Y estamos pendientes de una nueva decisión de nuestra parte, en relación con la necesidad de restablecer la programación de la Radio, a pesar de la prohibición y la amenaza que nos dejaron los militares. Seguiremos informando.
Con mi abrazo,
Ismael Moreno, sj Director, Radio Progreso
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29 Junio 2009
La organización considera que es necesario levantar el estado de emergencia, retirar las denuncias a los dirigentes regionales y nacionales, y estudiar la abolición de otros Decretos Legislativos que podrían ser inconstitucionales
Intermón Oxfam considera que la derogación de los Decretos Legislativos 1090 y 1064 por el Congreso peruano es un paso adelante para preservar los derechos indígenas, aunque no pone fin a los problemas derivados de la explotación de los recursos naturales en el país. "El Gobierno debería ahora levantar el estado de emergencia, retirar las denuncias a los dirigentes regionales y nacionales, y estudiar la abolición de otros Decretos Legislativos como 1020 y el 1089, entre otros, que podrían ser inconstitucionales", señaló el director de Intermón Oxfam en el país andino, Luís Vargas.
La organización considera que las causas profundas del conflicto siguen latentes, ya que "persiste una visión de desarrollo que promueve y atrae inversiones de todo tipo para la explotación de los recursos naturales de la amazonía y de los Andes peruanos, sin tomar en cuenta la visión, aspiraciones y derechos de las poblaciones y comunidades que vive en esos territorios", aseguró Vargas.
Más del 70% de la amazonía ya ha sido concesionado a compañías extractivas para que se desarrollen proyectos de extracción de hidrocarburos. "Ello contribuye a la desconfianza de los pueblos indígenas, quienes temen perder la propiedad y el derecho al uso de estas tierras o, más aún, que queden inutilizables como consecuencia de la extracción de los recursos naturales del subsuelo", señala el director en Perú de la organización.
Por otro lado, la presencia del Estado en estas comunidades es prácticamente nula y, por ende, incapaz de llevar a cabo la provisión de los servicios básicos y asegurar el respeto por los derechos de todos los ciudadanos. "Los gobiernos sólo pueden fortalecer las relaciones de confianza con la población si cumplen lo que prometen y respetan los derechos de las poblaciones que han sido reconocidos en leyes nacionales e internacionales", apuntó Vargas.
Normativas en el punto de mira
Intermón Oxfam asegura que siguen vigentes otros Decretos Legislativos que, según el punto de vista de la organización, son inconstitucionales. "Los decretos 1020, 1081, 1089, 994 y 995 están siendo estudiados por las organizaciones indígenas y campesinas, que coinciden en que se deberían debatir en las instancias creadas para ello", señaló el director de Intermón Oxfam en Perú.
Por último, la organización mostró su preocupación ante posibles medidas de represalia por parte del Gobierno de Perú que puedan recaer sobre dirigentes amazónicos, líderes sociales, ONG nacionales y extranjeras. "Debemos seguir atentos y vigilantes a la evolución de los acontecimientos en los próximos días y semanas", dijo Vargas. En este sentido, cabe destacar que la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso está analizando actualmente una propuesta que restringiría las actividades de las ONG.
Más información sobre nuestro trabajo con extractivas:
http://www.intermonoxfam.org/es/page.asp?id=2880
Acuerdos con el Gobierno Peruano
Comunicado de AIDESEP
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26 Junio 2009
Antecedentes
Las Naciones Unidas celebrarán una cumbre de líderes mundiales en su Sede durante tres días, del 24 al 26 de junio de 2009, para analizar la peor crisis económica que ha vivido el mundo desde la Gran Depresión. El objetivo es determinar respuestas de emergencia y de largo plazo para mitigar los efectos de la crisis, especialmente en las poblaciones vulnerables, e iniciar un necesario diálogo sobre la transformación de la arquitectura financiera internacional, teniendo en cuenta las necesidades y preocupaciones de todos los Estados Miembros. La Conferencia que celebrarán las Naciones Unidas sobre la crisis económica y financiera mundial y sus efectos en el desarrollo, al más alto nivel, proporcionará un foro en el que abordaran cuestiones de urgente interés para todos los países.
RESEÑA INFORMATIVA
Las evaluaciones recientes de los efectos de la crisis económica actual han destacado cada vez más claramente que la situación social y política en los países menos adelantados y los países de ingresos medianos se están deteriorando. Las esperanzas de lograr una pronta recuperación se han desvanecido, lo que está obligando a los países a prepararse para una prolongada crisis del comercio, la inversión y el empleo.
En 2009 el crecimiento económico mundial ha sido negativo. Las corrientes de crédito han quedado paralizadas, y varias importantes entidades bancarias y de inversión han desaparecido del mapa. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, se están perdiendo más de un millón de puestos de trabajo al mes, y según la Organización Mundial del Comercio, la actividad comercial está disminuyendo a un ritmo que no se conocía desde la Gran Depresión.
Actualmente, el mundo se enfrenta a la peor recesión desde la década de los 1930.
Aunque la crisis no se originó en los países en desarrollo, estos países están sufriendo un impacto grave debido, entre otras cosas, a un comercio más débil, términos más estrictos de financiación en todo el mundo y remesas menores. La pobreza y el hambre van en aumento y puede que se vea un cambio total en los avances ganados con mucho esfuerzo hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Los niños, las mujeres, los trabajadores pobres, los migrantes y personas ya desfavorecidas son los más vulnerables. Existe un mayor riesgo de degradación ambiental acelerada y las tensiones sociales van en aumento.
Orígenes y causas
Los años previos a la crisis se caracterizaron por un alto crecimiento mundial y una inflación relativamente estable y baja en la mayoría de los países. El crecimiento se vio fomentado por aumentos sustanciales en la productividad en muchos países los cuales, en combinación con la mayor integración de los países en desarrollo en la economía mundial y una sólida expansión del comercio, también permitieron que los precios permanecieran relativamente sin modificación durante varios años.
Este patrón de crecimiento, combinado con una reglamentación deficiente, condujo finalmente a una incapacidad de pago por parte de instituciones financieras, empresas y familias, los que demostró ser insostenible. Las tasas de interés persistentemente bajas hicieron que los inversionistas buscaran mayores rendimientos en las acciones, la vivienda y productos básicos, así como en instrumentos financieros más riesgosos. Los precios de los activos se vieron fomentados a través de una amplia variedad de economías industrializadas y emergentes, y muchos países en desarrollo se beneficiaron por los altos precios de los productos básicos. En publicaciones como Situación y perspectivas para la economía mundial y el Informe sobre el comercio y el desarrollo, las Naciones Unidas han advertido contra el incremento en el endeudamiento a nivel de la familia y de los sectores público y financiero en los Estados Unidos y otros lugares.
La búsqueda mundial de un mayor rendimiento se vio acompañada por un incremento en los desequilibrios financieros internacionales. Las altas tasas de ahorro en Asia y en países con excedente de petróleo financiaron altas tasas de consumo en los Estados Unidos y algunos otros países industrializados.
Cuando la confianza mundial en instituciones financieras incapaces de pagar y estructuras de activos complicadas comenzó a desintegrarse en 2008, estos desequilibrios empezaron a desarrollarse. En una economía mundial altamente integrada sin una reglamentación adecuada, una desintegración en una parte del sistema tiene enormes repercusiones en otros lugares, como podemos ver actualmente.
Respuesta a la crisis
La crisis económica mundial presenta una oportunidad para conseguir un fortalecimiento del multilateralismo. Una crisis mundial requiere soluciones mundiales concertadas.
ANATOMÍA DE LA CRISIS
Los Estados miembros han movilizado recursos en una escala masiva, incluidos 18 billones USD (casi 30 por ciento del producto mundial bruto o PMB) para recapitalizar bancos, nacionalizar instituciones financieras y proporcionar garantías sobre depósitos bancarios y otros activos financieros; y planes de estímulo fiscal que en abril de 2009 ascendían a 2,7 billones USD (cerca de 4 por ciento del PMB), que se gastarán entre 2009 y 2011.
Los líderes del Grupo de los Veinte (G20) también comprometieron 1,1 billones USD en financiamiento en la Cumbre de Londres que se celebró en abril, de los cuales 50 mil millones USD se dedicarán a protección social, comercio y desarrollo en países de bajos ingresos.
Una nueva alerta de vulnerabilidad mundial de las Naciones Unidas funcionará para garantizar que la comunidad internacional no omita el destino de los más pobres y vulnerables al momento de formular su respuesta a la crisis.
Los países en desarrollo están afectados de manera particularmente adversa por los defectos sistémicos del sistema financiero mundial, pero la mayoría no está en condiciones de responder con medidas anticíclicas. En los niveles más bajos del desarrollo, tienen menor capacidad de recuperación y por lo tanto, son más vulnerables a las fluctuaciones en los mercados mundiales. Con menos recursos, suelen verse obligados a seguir políticas monetarias y fiscales procíclicas, con sus efectos adversos en el rendimiento económico y el crecimiento a largo plazo.
Los efectos de la crisis en el desarrollo
La financiación externa para países en desarrollo se ha agotado. Las entradas netas de capital privado a las economías en desarrollo se disminuyeron en más de un 50 por ciento durante el 2008, cayendo desde su nivel máximo de 1 billón USD en el 2007 hasta menos de 500.000 millones USD. Se espera otra caída importante del 50 por ciento en el 2009.
Los costos de la financiación externa se han disparado para las economías emergentes y los países en desarrollo. La prima por concepto de riesgo para prestar a dichos países se disparó, en promedio, de Entre las direcciones de las políticas que están obteniendo un amplio apoyo internacional se incluyen las siguientes:
- sistemas de supervisión de alerta temprana para identificar y responder a riesgos del sector financiero, así como el control de la sostenibilidad del endeudamiento de los Estados miembros;
- fortalecimiento de la cooperación tributaria internacional para prevenir la evasión tributaria y mejorar las capacidades fiscales gubernamentales;
- reformas relacionadas con la credibilidad, responsabilidad y eficacia de las instituciones financieras internacionales;
- compromisos para luchar contra el proteccionismo y alcanzar un acuerdo sobre la ronda de negociaciones comerciales de Doha.
El sistema de las Naciones Unidas está agrupando sus numerosos activos para asistir a los países y poblaciones vulnerables a través de:
- financiamiento adicional a través de mecanismos designados conjuntamente por el Banco Mundial y el sistema de las Naciones Unidas, lo que incluye el Fondo de Vulnerabilidad del Banco Mundial;
- fortalecimiento de programas para proporcionar alimentación a las personas con hambre y expandir el apoyo a los agricultores de países en desarrollo;
- asistencia y financiamiento para el comercio;
- promoción de las inversiones en la sostenibilidad ambiental de largo plazo sensible al tema del clima;
- un pacto mundial sobre puestos de trabajo para fomentar el empleo y el trabajo decente para todos; y
- acción de emergencia con respecto a la estabilidad humanitaria, social y de seguridad.
250 a alrededor de 800 puntos básicos en el espacio de unas semanas en el tercer trimestre del 2008. A pesar de que el margen se limitó a 500 puntos básicos en abril del 2009, siguen muy altos con respecto a condiciones normales en el mercado.
La escasez de financiación asequible podría tener repercusiones importantes para gastos de infraestructura, un aspecto crítico para el crecimiento a largo plazo. Las inversiones en obras de infraestructura pública y privada en África subsahariana y América Latina disminuyeron de manera importante tras las varias crisis y ajustes fiscales de las décadas de los 1980 y 1990, mientras que la inversión en infraestructura también cayó de manera sustancial tras la crisis financiera de finales de la década de los 1990 en Asia Oriental y para el 2007, no se había recuperado a niveles anteriores a la crisis.
El mayor costo del endeudamiento exterior también afectará la sostenibilidad de la deuda en muchos países. En el año 2009 vencerán aproximadamente 3 billones USD en deuda externa soberana, junto con mucho más de 1 billón USD en deuda externa del sector privado. Esas deudas tendrán que renovarse a un costo mucho más alto que el que prevalecía en el financiamiento original. La sostenibilidad de la deuda de muchos países en desarrollo se verá afectada aún más con menores tasas de crecimiento y menores ganancias de exportaciones. Ya que la deuda externa se denomina en las monedas principales, la capacidad de servicio de la deuda de los países resulta muy sensible a las fluctuaciones de los tipos de cambio. El deterioro de las condiciones externas y la apreciación del dólar estadounidense desde agosto de 2008 han ejercido una presión descendente sobre las monedas de muchos países en desarrollo. La depreciación ha hecho el servicio de la deuda externa mucho más caro en términos de la moneda local y ya está afectando los presupuestos de gobiernos y empresas. Estos factores están creando una tensión severa para la sostenibilidad de la deuda en países de bajos recursos y países de renta media.
Los flujos mundiales del comercio cayeron bruscamente desde finales de 2008 y han seguido cayendo en el primer trimestre de 2009 a una tasa anual de más del 40 por ciento en los tres meses hasta febrero de 2009. La Organización Mundial del Comercio (OMC) proyecta que el volumen de comercio mundial en mercancías podría desplomarse en un 9 por ciento total para el 2009, mientras que la Situación y perspectivas para la economía mundial de las Naciones Unidas anticipa una caída aún más marcada del 11 por ciento, el descenso más grande desde la Gran Depresión de la década de los 1930.
Los bruscos descensos de los precios de los productos básicos están agravando el impacto adverso para muchos países en desarrollo, sobre todo las economías que dependen mucho de exportaciones de productos primarios. Desde el 2002 hasta mediados del 2008, muchos países se beneficiaron de la tendencia volátil pero ascendente de los precios del petróleo y de los productos básicos no petroleros. La intensificación de la crisis financiera mundial desde mediados del 2008 ha causado un cambio abrupto de esta tendencia. Los precios del petróleo han caído en picada en más del 70 por ciento de sus niveles pico de mediados del 2008. Los precios de metales han caído en un 50 por ciento, mientras que los precios de otros productos básicos también han sufrido disminuciones importantes. Entre los exportadores netos de productos básicos, los países de bajos recursos están sufriendo el mayor impacto del descenso de los precios en los mercados mundiales, ya que las exportaciones de productos primarios representan, en promedio, 70 por ciento de sus exportaciones totales y además, una alta proporción de sus ingresos gubernamentales proviene de dichas exportaciones.
Parece que los flujos de remesas hacia los países en desarrollo se están moderando. Alcanzando más de 300.000 millones USD en 2008, casi tres veces la cantidad de ayuda pública al desarrollo (APD) para los países en desarrollo, los flujos de remesas se han convertido en una fuente importante de apoyo a los ingresos a fin de sostener el consumo familiar y las inversiones en muchos países en desarrollo. En crisis anteriores, las remesas solían jugar un papal anticíclico, subiendo para compensar una situación económica peor en los países de origen, pero los descensos en paralelo durante la presente crisis mundial parecen estar limitando dichas remesas.
Los flujos de remesas también corren riesgos debido a mayores controles de inmigración, expulsiones forzosas de trabajadores migratorios y aún menos seguridad en el empleo para esos trabajadores.
Con más desempleo, muchos países de acogida han hecho más estrictos los controles de inmigración y han introducido requisitos más exigentes para trabajadores migratorios. Los trabajadores migratorios también suelen perder sus trabajos más rápidamente que otros trabajadores como consecuencia de políticas nacionales o presiones públicas.
Los flujos de asistencia podrán quedar sometidos a presión debido a los ingresos menores en los principales países donantes. La deceleración económica mundial del principio de la década de los 1990 produjo importantes déficits fiscales en los países donantes que resultaron en grandes recortes en APD, que cayó desde un 0,30 por ciento de sus ingresos nacionales brutos (INB) en 1992 hasta un 0,22 por ciento en 1997. Muchos donantes definen sus flujos de ayuda anual como un porcentaje del INB, de tal forma que el valor de la ayuda caerá con el ingreso nacional, incluso si el porcentaje se mantiene fijo.
La mayoría de los países en desarrollo experimentarán probablemente graves problemas relacionados con la balanza de pagos internacionales. El Banco Mundial estima que 98 de los 104 países en desarrollo no llegarán a cubrir sus necesidades de financiación externa, con un déficit estimado de financiación externa que podría alcanzar los 268.000 millones USD sólo en el 2009, pero que podrá ser tan alto como 700.000 millones USD en un escenario previsto de mayores descensos en flujos de capital privado y un mayor retiro de capitales. Sólo para los países de bajos ingresos, el FMI estima que el shock de la balanza de pagos internacionales podría representar hasta 140.000 millones USD en el 2009.
Uno de los principales riesgos es el de una recesión prolongada del mercado de trabajo. La OIT estima que, debido a la crisis, por lo menos 50 millones más de personas en todo el mundo podrán quedar sin empleo y centenares de millones más podrían pasar a engrosar las filas de los trabajadores pobres. Las tasas de desempleo más altas podrán persistir durante mucho tiempo.
La crisis económica y financiera mundial viene detrás de la crisis alimenticia, que no ha terminado. Según la FAO, los aumentados precios de alimentos causaron que aproximadamente 115 millones de personas sufrieran el hambre en los años 2007 y 2008, empujando el total mundial hasta cerca de mil millones de personas.
Además, antes de la crisis actual, ya dos mil millones de personas sufrían de carencias de micronutrientes.
Las crisis económicas y financieras anteriores han demostrado que los periodos de contracción económica obligan a mujeres a asumir una carga desproporcionada. Las mujeres, sobre todo en los países en desarrollo, tienen mayor probabilidad que los hombres de encontrarse en situaciones vulnerables de empleo o de perder sus empleos. La evidencia existente también demuestra que las varias crisis económicas y financieras de América Latina, Asia Meridional y Europa Oriental de la década de los 1990 aumentaron la carga doméstica de las mujeres. En muchos casos, las mujeres se vieron forzadas a absorber el efecto de los recortes en el gasto público en las áreas de la salud y la educación que se hicieron en respuesta a las crisis. Los recortes en gastos sociales también suelen tener un impacto desproporcionado sobre el acceso por parte de mujeres y niñas a servicios de educación y salud.
Menores inversiones en la protección ambiental, eficiencia energética y energía renovable, administración de aguas y tierras y la repoblación forestal podrán ralentizar los esfuerzos para que el desarrollo sea más sostenible y se pueda enfrentar el problema del cambio climático. Las inversiones en infraestructura y tecnologías bajas en carbono podrán debilitarse junto con la disminución mundial de la inversión. Los menores precios del petróleo también redujeron el incentivo para sustituir los combustibles fósiles por tecnologías más limpias.
Una recesión prolongada y atención insuficiente a las necesidades sociales podrá causar problemas de disturbios sociales, mayor criminalidad y gobierno debilitado. No abarcar de manera adecuada los cambios anticipados en el logro de los objetivos de reducción de la pobreza y los demás ODM.
Una emergencia desde el punto de vista del desarrollo
Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, advirtió recientemente de que la comunidad internacional no debe olvidar los desafíos que tiene ante sí ni la difícil situación en que se encuentran centenares de millones de pobres en los países en desarrollo, que se han visto seriamente afectados por esta crisis. Por otra parte, los países de ingresos medianos también están sufriendo cada vez más los efectos de esta situación.
Conferencia al más alto nivel
La decisión de celebrar un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General en junio se tomó en la Conferencia internacional de seguimiento sobre la financiación para el desarrollo que tuvo lugar en diciembre de 2008 en Doha. Los Estados Miembros pidieron al Presidente de la Asamblea, Miguel d'Escoto Brockmann, que organizara la cumbre "al más alto nivel". La cumbre consistirá en varias sesiones plenarias y cuatro mesas redondas interactivas entre los líderes mundiales y los representantes del sistema de las Naciones Unidas, incluidos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, así como de las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. La cumbre emitirá un documento final, cuyo borrador adjunto como fichero anexo.
Las cuatro mesas redondas organizadas con el fin de examinar y superar la crisis financiera y económica mundial y sus efectos en el desarrollo versarán sobre los temas siguientes: 1) los efectos de la crisis sobre el empleo, el comercio, la inversión y el desarrollo, incluida la consecución de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente y los Objetivos de Desarrollo del Milenio; 2) las iniciativas y medidas apropiadas para mitigar los efectos de la crisis sobre el desarrollo; 3) el papel de las Naciones Unidas y sus Estados Miembros en el debate internacional en curso sobre la reforma y el fortalecimiento del sistema y la arquitectura financieros y económicos internacionales; y 4) las contribuciones del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo en respuesta a la crisis.
La Conferencia sobre la crisis financiera y económica mundial y sus efectos en el desarrollo ofrecerá una oportunidad para que la Asamblea General, único órgano universal integrado por Estados soberanos, haga valer plenamente su autoridad. No ha de ser ni una medida contraria ni un cauce alternativo a los foros internacionales que se ocupan actualmente de la cooperación económica y la reglamentación financiera. Al contrario, ha de constituir un proceso complementario y auxiliar en el que participen y demuestren su compromiso los 192 Estados Miembros de las Naciones Unidas.
Recientemente, el Presidente de la Asamblea, Miguel d'Escoto Brockmann, hizo referencia a la oportunidad histórica y la responsabilidad colectiva que tenemos de dar una nueva estabilidad y sostenibilidad al orden económico y financiero internacional. El Presidente declaró que en esta transformación, gracias a la cual podríamos empezar a salvar la brecha existente entre el Norte y el Sur, deberían participar todas las naciones del mundo, reunidas en el Grupo de los 192.
A fin de dar a todos los países, tanto ricos como pobres o de medianos ingresos, la oportunidad de hacer oír sus voces, así como de arrojar luz sobre el pensamiento mundial actual en relación con el desafío más importante que tenemos ante nosotros en el siglo XXI, la Asamblea General ha organizado varias consultas y debates interactivos muy oportunos sobre los temas que interesa examinar con miras a preparar aportaciones para la conferencia. Estas consultas y debates han servido para llegar a una visión compartida de la escala, el alcance y los efectos de la crisis, determinar los recursos que habrá que movilizar, y revisar la función de las instituciones y las relaciones entre los órganos mundiales, especialmente dentro del propio sistema de las Naciones Unidas.
Aportaciones al documento final
Además, una comisión de expertos creada por el Presidente presentó en marzo una serie de recomendaciones preliminares sobre las medidas que habría que tomar de inmediato y a más largo plazo para corregir el funcionamiento del sistema financiero mundial. La Comisión de Expertos sobre las Reformas del Sistema Monetario y Financiero Internacional, compuesta por economistas y autoridades financieras de todas las regiones y presidida por el Profesor Joseph Stiglitz, ganador del premio Nobel, presentó varias propuestas prácticas para mejorar la arquitectura financiera internacional. Estas y otras aportaciones servirán de base para la redacción de un documento final de la conferencia.
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25 Junio 2009
El secretario general de Cáritas Española reclama un pacto de Estado para dotar a los servicios sociales públicos de recursos suficiente para responder a la crisis
Bastaría un fondo de 2.000 millones de euros para articular en España una red homogénea de protección social básica para las familias sin ingresos
La red estatal de acogida de Cáritas atendió en 2008 un total de 597.172 personas a causa del impacto de la crisis. Esta cifra supone, con respecto a 2007, un incremento de casi 200.000 usuarios de los Servicios de Acogida y Atención primaria de todo el Estado, lo que supone un aumento medio del 50 por ciento, aunque hay casos de Cáritas Diocesanas en los que esa subida ha llegado al 70 por ciento.
Ayudas para garantizar necesidades básicas
Según los datos recogidos en el informe «Cáritas ante la crisis. Impacto, diagnóstico y propuestas», y que fueron presentados esta mañana en una rueda de prensa celebrada en Madrid, la mayoría de las demandas de ayuda de emergencia han sido para afrontar necesidades básicas, como alimentación, vivienda y gastos sanitarios, si bien destacan otros capítulos como vestido, educación y formación, acceso al empleo y asesoramiento en temas legales y de extranjería.
A partir de una encuesta realizada entre las 68 Cáritas Diocesanas de todo el país, se confirma que muchas de las personas que acuden a alguno de los cerca de 6.000 servicios de acogida y atención primaria de la institución lo hacen por primera vez y que otros son personas que vuelven después de haber finalizado procesos de inserción social con apoyo de Cáritas.
Su perfil mayoritario es, por este orden, el de personas jóvenes (de entre 20 y 40 años de edad) con niños pequeños, desempleados recientes procedentes de sectores como la construcción o los servicios, mujeres solas con cargas familiares, hombres solos sin hogar, mujeres mayores con pensiones no contributivas e inmigrantes en situación irregular.
Falta de respuestas de los servicios sociales públicos a la crisis
Durante la rueda de prensa --en la que han participado el secretario general de Cáritas Española, Silverio Agea; el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, Luis Ayala; y el coordinador del Area de Acción en los Territorios de Cáritas, Sebastián Mora- se ha denunciado la falta de respuesta que están dando los servicios sociales públicos a los efectos de la crisis. Muestra de ello es que el 52 por ciento de las personas atendidas por Cáritas a través de los servicios de acogida llegan derivadas desde esos servicios sociales.
Este fenómeno responde tanto a la escasez de recursos de las Administraciones públicas, a la dureza de los criterios vigentes para acceder a esas ayudas públicas o por la excesiva lentitud en las respuestas a las solicitudes de los demandantes.
Para Silverio Agea esta falta de respuesta supone "una grave dimisión de responsabilidades de los servicios sociales públicos, que está obligando a Cáritas a asumir su papel y a desarrollar un modelo de acción puramente asistencialista". Reclamó, en este sentido, un pacto de Estado para dotar de manera urgente a esos servicios de los recursos económicos necesarios.
Reforma urgente del sistema de rentas mínimas
Por su parte, Luis Ayala explicó las grandes líneas de la propuesta que, junto al profesor Miguel Laparra, de la Universidad Pública de Navarra, y de la mano de la Fundación FOESSA, acaban de elaborar para acometer una reforma profunda del sistema público de rentas mínimas. De esa manera, señaló, "España dejaría de pertenecer al reducido grupo de países de la Unión Europea que no cuentan con dispositivos homogéneos de rentas mínimas que cubren el riesgo de insuficiencia de ingresos de los sectores de población que han agotado el derecho a otras prestaciones". Criticó, a este respecto, que "la contundencia con la que la crisis ha golpeado a los hogares españoles haya puesto de manifiesto esta notable carencia", que podría haberse previsto adecuadamente, como se demandó en su día reiteradamente desde distintas instancias sociales, en momentos de gran crecimiento económico.
En la propuesta de Ayala y Laparra --publicada en las colecciones FOESSA bajo el título: «El sistema de garantía de ingresos mínimos en España y la respuesta urgente que requiere la crisis social» y que también se ha presentado en la rueda de prensa celebrada hoy- se estima que la cuantía económica suficiente para articular ese sistema básico de garantía social (rentas mínimas) del que se beneficiarían directamente a algo más de 470.000 hogares que, como consecuencia de la crisis, no reciben actualmente ningún tipo de ingresos, estaría en una horquilla de entre 1.800 y 2.200 millones de euros.
Plan de acción de Cáritas contra la crisis
Finalmente, Sebastián Mora detalló las líneas maestras del Plan de Acción contra la crisis que ha puesta a punto Cáritas para dar una respuestas de "mínimos" a las necesidades detectadas a través de los Servicios de Acogida de toda la Confederación. Insistió, en este sentido, en la disposición de Cáritas, ya expresada por Silverio Agea, "a complementar, pero nunca a sustituir, la acción del Estado en el terreno de los servicios públicos".
Los ejes de ese Plan se van a dirigir a promover el ejercicio de sus derechos como ciudadanos de las personas más vulnerables que acuden a Cáritas, a ofrecerles ayudas de soporte básico para garantizar sus necesidades de supervivencia, a proporcionar apoyos para evitar la pérdida de la vivienda, a articular un repertorio de acciones de formación profesional y de fomento del empleo; y a ofrecer apoyos a la garantía de rentas mínimas.
Cáritas estima que los recursos extraordinarios que necesitará en 2009 para afrontar las actividades recogidas en este Plan de Acción serán de unos 40 millones de euros.
Cáritas española
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24 Junio 2009
Soy parte del mundo natural, pero también soy parte de las ciudades y del mundo urbano, víctima y cómplice de la contaminación, partícipe de la ciudadanía, una persona llena de sueños y pesadillas ... soy una gama de colores y contrastes.
El verano pasado tomé mis maletas y aún con cadenas en los pies me dirigí rumbo a este nuevo lugar, Chiapas, aquí en mi país natal, México. "¿Qué es lo que quieres Andrea?" -me preguntó mi mamá antes de partir a Chiapas-. "Quiero alejarme de lo que me ata aquí, lo material, la ciudad, la contaminación, el dinero..."
Llegué en silencio a casa de Pedro Arriaga, jesuita y gran amigo de la familia que lleva 10 años viviendo en San Cristóbal de las Casas. Pedro me presentó con Xavier Ruiz, indígena excepcional de Chenalhó (cueva donde brota el agua), quien me invitó a quedarme alrededor de un mes con su familia, en Quexalhuk'um (lugar de piedras lisas).
Al llegar a la comunidad me sentí desanclada, fuera de mi centro, incluso yo misma me desconocía. Me di cuenta que no sólo el hecho de no ser indígena maya marcaba una diferencia, sino que existían miles de características que me alejaban de la comunidad, sobre todo en lo cotidiano.
Cuando dije que quería buscar libertad, me imaginé que tan sólo se trataba de dejar mis posesiones (de todo tipo) en casa, y dejarme llevar por la vida en el nuevo lugar. Conforme pasaron los días, mis hábitos citadinos se fueron desvaneciendo. Poco a poco conseguía articular frases y palabras en tzotzil, reconocía aquellas voces agudas como señal de respeto. Aprendí la forma de saludar correctamente al mayor, y fui reconocida como t'sem (niña) por las personas en la comunidad. En pocas palabras, conseguí sumergirme en una nueva superficie; bajo nuevas tierras que me invitaban a explorarla, bajo la mirada indígena que no necesita de palabras y bajo el silencio de la montaña, donde la tierra habla por sí sola.
No logro entender cómo se vive bajo un mismo techo llamado "mundo", y estar tan lejos unos de otros. Ni cómo puedo volver a tener los días eternos en la montaña, bajo un sistema que me exige y me demanda cada fracción de segundo, dentro de un ritmo irreversible.
¿Hasta cuándo entenderemos que ésta no es la única forma de vida? Existen otras maneras, bajo otras condiciones, donde sí hay espacio para nuevos mundos, para nosotros mismos y para la vida misma.
¿Me equivoco al pensar que ahora los seres en las ciudades viven para el trabajo? ¿En qué momento hemos dejado de trabajar para vivir? ¿Y de vivir para gozar? ¿O es que todo esto no se entiende, sino que se vive cuando uno admite no poder vivir más así y se con-mueve su ser?
Andrea Soto en pastoralsj.org
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22 Junio 2009
La acogida a los refugiados garantizaría la protección internacional
"Es extremadamente preocupante que los estados más ricos del mundo sigan eludiendo sus responsabilidades con respecto a los refugiados. En lugar de dar la bienvenida a las personas que huyen de sus hogares por la extrema pobreza y la violencia, les cierran la puerta. Esta manera de actuar hace insostenible el sistema mundial de protección internacional", dice el director internacional del JRS, Peter Balleis SJ.

A propósito del 20 de junio, Día Mundial del Refugiado, el JRS ha hecho un llamamiento a los gobiernos para que respeten sus compromisos con los derechos humanos y creen un entorno propicio para la integración de refugiados e inmigrantes. El JRS recuerda a los ciudadanos su fortaleza, ya que los gobiernos dependen de su consentimiento para actuar. Haciendo suyo el clamor de los desplazados, los ciudadanos propiciarán mejores políticas gubernamentales.
Los países desarrollados marcan las pautas de la aplicación de políticas y leyes que impiden a los refugiados entrar y permanecer en sus territorios. A modo de ejemplos, el gobierno italiano deporta ilegalmente a los inmigrantes indocumentados a Libia sin ni siquiera tratar de determinar si necesitan o no protección; las autoridades de los EE.UU. impiden, indiscriminadamente, la llegada de los barcos que transportan a los haitianos que huyen de la pobreza y de las graves violaciones a los derechos humanos; y, en Grecia, las condiciones para los solicitantes de asilo son tan deplorables, que algunos estados de la UE ya no lo consideran un país seguro donde buscar refugio.
Los políticos y los medios de comunicación muestran al extranjero que llega como una amenaza tanto para la seguridad pública como para la identidad cultural. A menudo obvian las contribuciones positivas hechas por los refugiados y los inmigrantes al desarrollo económico y cultural de las naciones de acogida. Se olvidan de que los refugiados son personas desplazadas por la fuerza, que se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Por ello, los países en desarrollo tienen que responsabilizarse de acoger al 80 por ciento de la población mundial de refugiados.
"La que alguna vez fue política de puertas abiertas de los países en desarrollo se está cerrando rápidamente. El mensaje - no hay lugar en la posada - se ha recibido de forma clara en muchos países en desarrollo - Camboya, Kenia, Panamá, Tanzania, Tailandia - que adoptan políticas cada vez más restrictivas hacia las poblaciones desplazadas. Esas naciones ven que los países desarrollados, empujados por el temor a los extranjeros, ya no están interesados en compartir la responsabilidad global de la protección internacional", afirma P. Balleis.
Sin embargo, algunos países han demostrado que es posible aceptar más refugiados dentro de sus fronteras. El pasado mes de marzo, el gobierno ecuatoriano inició un proceso de regularización de la situación de más de 50.000 refugiados colombianos no reconocidos hasta ahora. Un mes después, Sudáfrica anunció la adopción de procedimientos para ofrecer protección temporal a más de un millón de zimbabuenses que han huido de sus hogares.
Tras una década de medidas cada vez más draconianas para hacer frente a la inmigración forzada, no sólo no se ha reducido el número de refugiados en el mundo, sino que se ha intensificado el sufrimiento de los más vulnerables. Cerrar los ojos a la realidad de los refugiados compromete los principios de justicia y solidaridad que cimientan las sociedades libres. Al abrir nuestros corazones a su sufrimiento nos obligamos a acoger al extranjero.
El JRS trabaja en más de 50 países de todo el mundo. Cuenta con más de 1.000 empleados entre laicos, jesuitas y otros religiosos y religiosas para dar respuesta a, entre otras, las necesidades de educación, salud y prestaciones sociales de 500.000 refugiados y desplazados, de los cuales más de la mitad son mujeres. Ofrece sus servicios a los refugiados independientemente de su raza, origen étnico o confesión religiosa.
Servicio Jesuita a Refugiados (JRS)
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19 Junio 2009
Agenda de Actos
Los refugiados son personas que han tenido que huir de su país para sobrevivir. Casi siempre es la guerra lo que les obliga a partir, pero también el miedo a ser perseguidos, heridos o incluso asesinados por sus ideas políticas o su pertenencia a una etnia, religión o grupo social determinados. De los casi 40 millones de desplazados y refugiados en el mundo, la mayoría son mujeres, pues los hombres se hallan en el frente o han muerto durante los combates. Así que son ellas las que más necesitan la protección de la Comunidad Internacional.
La postura de Oxfam Internacional
La protección de los refugiados es una responsabilidad global, pero los países de acogida tienen responsabilidades de manera directa e inmediata en la provisión de protección a los refugiados en su territorio. La protección y el respeto por la dignidad de los refugiados, personas desplazadas internamente y aquellos y aquellas que solicitan asilo político deben ser centrales en el modo en que estos grupos son tratados, no sólo durante la repatriación, sino también en todas las etapas de su trayectoria y en la búsqueda de soluciones.
Para fortalecer un sistema internacional fuerte de protección a quienes demandan asilo político, refugiados y desplazados internos, Oxfam recomienda que la Convención de los Refugiados de 1951 y su protocolo subsiguiente se refuercen y sostengan a través de:
- Asegurar que ningún civil sea forzado a huir o repatriarse para enfrentar el peligro de la violencia, reclutado de manera forzosa, atacado secualmente, o carezca de asistencia humanitaria. Los gobiernos donantes o anfitriones deben proteger el derecho al asilo, y trabajar en conjunto para proveer soluciones duraderas para los refugiados y desplazados internos, los cuales garanticen su derecho a ser protegidos.
- Una inversión en aumento, sostenida y equitativa. Para tratar las causas de la migración forzada, a través de la reducción de la pobreza, la prevención y resolución del conflicto, y la respuesta ante situaciones de emergencia. Estas iniciativas deben ser abordadas desde una base multilateral con la participación de ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) cuando resulte apropiado. La asistencia humanitaria y para el desarrollo deberá ser adjudicada de acuerdo a las necesidades, y no a las consideraciones domésticas de los países donantes.
- Oferta de asilo. Desde los gobiernos a los refugiados que logran llegar a su territorio. Los esquemas de reasentamiento y otras ‘soluciones regionales' de ninguna manera deben alejar a los países de su responsabilidad de recibir, albergar y procesar las demandas de quienes ‘lleguen espontáneamente' solicitando asilo político en su territorio. Esto sistemas de asilo nacionales y regionales deben ser humanos, transparentes y alineados con los estandares internacionales. Es imperativo que estén basados en la protección antes que en la disuasión de los refugiados.
- Principios Rectores sobre Personas Desplazadas Internamente. Pedimos que los gobiernos los incorporen en su legislación nacional, y sean implementados de manera efectiva y consistente. Lo que implica prevenir y mitigar los desplazamientos, y cuando resultan inevitables, se espera que atiendan a esta problemática. Que adopten leyes y políticas para proteger a las poblaciones desplazadas; y que asignen recursos en el presupuesto nacional para los desplazados, o creen fondos especiales para ello. Finalmente se espera que cooperen con organizaciones internacionales y regionales cuando la capacidad nacional sea insuficiente.
Qué hacemos
En Intermon Oxfam, nos centramos en atender las necesidades más básicas de la población en 2 ámbitos:
- Garantizamos agua potable, proveemos y mantenemos instalaciones sanitarias y promovemos la higiene en los campos.
- Facilitamos el acceso a alimentos mediante la distribución y la vacunación de animales de manera que cada familia se comprometa a entregar una de las crías a otra familia, generando una cadena solidaria con la que el número de beneficiarios se multiplica.
Más de 80.000 personas se están beneficiando de estos programas, incluyendo no sólo a refugiados sinó también a las poblaciones cercanas a los campos y a los desplazados chadianos.
Intermon Oxfam
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