El décimo quinto Índice anual de Desarrollo Humano del PNUD muestra retrocesos en los niveles de vida en gran parte de África Subsahariana y la Ex Unión Soviética, desde que se publicara por primer vez en 1990.
El nuevo Índice de Desarrollo Humano del PNUD revela que 18 de los países más pobres del mundo, cuya población total alcanza a 460 millones de personas, han empeorado sus niveles en la mayoría de los indicadores fundamentales del desarrollo humano respecto de 1990.
El Índice de 177 países, publicado hoy en el Informe sobre Desarrollo Humano 2005, muestra que si siguen las actuales tendencias, estos países tendrán muy pocas posibilidades de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según sostuvo Kevin Watkins, Director de la Oficina encargada del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.
Según Watkins, “las crudas cifras del Índice muestran claramente que muchos países no sólo no están progresando, sino que de hecho están retrocediendo y continuarán en esa senda a menos que la comunidad internacional intervenga y aporte más recursos y aplique nuevas políticas. Los líderes mundiales que se darán cita en la sede de la ONU la próxima semana deben tomarse estos datos en serio, pues está en sus manos revertir estas tendencias tan desconcertantes”.
Doce de los 18 países se encuentran en África Subsahariana, lo cual significa que una de cada tres personas de esta región vive en un país cuyo Índice de Desarrollo Humano (IDH) es inferior hoy respecto de 1990. Por ejemplo, Sudáfrica ha descendido 35 lugares en la clasificación del IDH desde 1990 y Botswana 21, marcadas caídas que se precipitaron fundamentalmente debido a la epidemia del VIH/SIDA.
Los otros seis países que sufren retrocesos desde 1990 pertenecen a la Comunidad de Estados Independientes (CEI), sucesora de la Unión Soviética.
Desde 1990, Tayikistán retrocedió 21 lugares en las clasificaciones del IDH, Ucrania 17 y la Federación de Rusia 15. Según el Informe, los principales factores que explican esta situación son la disminución de la esperanza de vida y los trastornos económicos luego de la caída de la Unión Soviética. Por otra parte, el Índice también registra mejoras en algunos países de la CEI respecto de 1995, una vez superada la peor etapa del conflicto y de la debacle económica que acompañaron al colapso de la Unión Soviética.
A nivel mundial, Noruega encabeza el Índice, mientras que Níger lo cierra.
Los datos aportados por el IDH muestran tendencias generales positivas a nivel mundial, con avances globales considerables en la mayoría de las regiones en desarrollo desde la primera publicación del Informe en 1990. Por ejemplo, Bangladesh, China y Uganda han mejorado sus clasificaciones en aproximadamente 20% desde 1990, según el Índice de 2005.
El Informe cita varios casos de desarrollo humano con resultados fructíferos, como el de Viet Nam, país que redujo la pobreza de ingreso a la mitad, de 60% en 1990 a 32% en 2000, y las tasas de mortalidad infantil de 58 a 42 por cada 1.000 nacidos vivos, en el mismo período. Otro ejemplo es Bangladesh, país cuyos avances en educación, ingreso y esperanza de vida demuestran que incluso las naciones más pobres del mundo pueden acelerar el desarrollo humano.
Según el Informe, algunos países son mejores que otros en cuanto a transformar la riqueza en avances en el IDH. Por ejemplo, el ingreso promedio de Arabia Saudita es lejos superior al de Tailandia, pero su IDH es similar (77 y 73, respectivamente). Por su parte, el ingreso promedio de Guatemala casi duplica al de Viet Nam, pero el primer país se ubica más abajo en el IDH (117 contra 108).
Por último, el Informe señala que los riesgos de sufrir conflictos podrían vincularse con una posición inferior en el IDH. Por ejemplo, los países con ingreso per cápita de US$600 tienen 50% menos probabilidades de verse envueltos en una guerra civil que aquellos países con ingreso per cápita de US$250. En este sentido, algunos países devastados por la guerra, como Afganistán, Iraq y Liberia, ni siquiera están incluidos en los cuadros del Índice, debido a la falta de información estadística reciente y confiable sobre indicadores primordiales de desarrollo humano.
• Según los autores, “el conflicto violento es una de las rutas más seguras y rápidas para llegar al nivel más bajo de la lista del IDH y uno de los indicadores más potentes de una permanencia prolongada en esa situación”. De los 32 países que se ubican en la parte inferior del IDH, 22 han experimentado conflictos en algún momento desde 1990 y cinco experimentaron retrocesos en la clasificación del IDH.

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