Para qué ha servido la cooperación para el desarrollo en Bolivia
“El proyectorado”, de Antonio Rodríguez-Carmona, realiza un descarnado análisis sobre la ayuda externa en el país andino en los últimos 20 años. Diagnóstico: ha fomentado la debilidad institucional y la dependencia sicológica al Norte.
En “El Proyectorado”, el economista y académico Antonio Rodríguez-Carmona afirma que la concesión de ayuda, la principal respuesta del Norte al problema de la pobreza en el Sur –según el autor-, ha socavado la institucionalidad de los países empobrecidos agudizando su dependencia externa. Y pone el caso de Bolivia como el mejor ejemplo para ilustrar este fenómeno. Durante los últimos veinte años, el país latinoamericano fue laboratorio de diversas recetas neoliberales, recibiendo a cambio un flujo de ayuda equivalente al 10% del PIB. Convertido en escenario de distintos proyectos de cooperación internacional, esta afluencia de ayuda contribuyó a deteriorar la gobernabilidad del país, al distorsionar la formulación de políticas nacionales, entorpecer la gestión pública, debilitar la institucionalidad del Estado y reforzar la cultura política del clientelismo.
La victoria de Evo Morales en 2005 ha supuesto un importante giro. La instauración de una nueva tributación para las trasnacionales dedicadas a la explotación de los hidrocarburos ha triplicado la renta petrolera, por ejemplo. Ante este nuevo escenario, se plantean numerosos desafíos. Entre ellos, gestionar nuevas políticas públicas y romper ese tipo de dependencia psicológica que origina la ayuda externa.
“La historia de Bolivia podría ser contada como la de un pobre sentado sobre el lecho de sus riquezas. Pese a su abundante dotación de recursos naturales, el país andino ha estado condenado históricamente a un papel de mero exportador de materias primas. En situación de pobreza endémica, la afluencia de la ayuda internacional constituyó la contrapartida al modelo neoliberal. Sin embargo, esa ayuda tiene efectos ‘colaterales’ no siempre positivos”, reflexiona el autor sobre el país andino.
En “El Proyectorado”, el autor realiza un profundo análisis de estos efectos “colaterales”. A través de una retrospectiva de veinte años de ayuda internacional, Rodríguez-Carmona hace un diagnóstico de esta dependencia y finalmente, se centra en la creciente crítica a los procesos de cooperación.
El autor asegura que la ayuda externa se transformó en parte del problema en Bolivia, y cada vez menos, contribuyó a la solución. En su momento, la cooperación internacional sirvió para paliar la llamada pobreza “blanda”, a través de la provisión de servicios básicos. Pero tuvo efectos limitados sobre los componentes más “duros” de la pobreza, referidos a la inclusión política y económica, esto es, de los derechos económicos, sociales y culturales de los sectores más excluidos de la población.
Al erosionar las instituciones de gobierno, la ayuda contribuyó a fomentar el círculo vicioso entre pobreza y gobernabilidad débil en Bolivia -dice el escritor-, quien asegura además, que algunos analistas locales han denunciado que gracias a ello, el país se convirtió en una democracia “subsidiada” y un “proyectorado” de la cooperación internacional. Este proceso se tradujo en la proliferación de proyectos y distintivos, el reparto de parcelas de intervención, y en sobredimensionar la ayuda como motor del desarrollo en detrimento de los recursos internos. La cooperación se ha convertido en la versión moderna de la caridad.
El actual proceso de cambio impulsado por el gobierno de Evo Morales, postula Rodríguez-Carmona, ha dejado en evidencia este imaginario de dependencia. Desde 2005, la ayuda externa ya no desempeña un papel preponderante. Entre los principales desafíos del país se encuentran hoy por hoy, la gestión de políticas públicas destinadas a mejorar progresivamente a los sectores excluidos y, sobre todo, a desprenderse definitivamente de ese tipo de subordinación psicológica que origina la ayuda externa. La cooperación debería desempeñar un papel de mero acompañamiento.
El autor
Antonio Rodríguez-Carmona es doctor en Economía Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha dedicado gran parte de su trayectoria profesional a la cooperación al desarrollo en Bolivia, en calidad de coordinador de proyectos de ONG, investigador, consultor y evaluador. Es experto en temas de desarrollo sostenible y medio ambiente. Ha publicado además un libro de relatos sobre el país andino: “La hoyada y los perros”.
Intermón Oxfam en América y Bolivia
Intermón Oxfam trabaja en 16 países de América en proyectos de cooperación, comercio justo y acción humanitaria. En Bolivia, IO trabaja de forma ininterrumpida desde 1956. Actualmente, la organización focaliza su trabajo en dos programas principales: uno, sobre medios de vida sostenibles para mejorar los recursos productivos de la población indígena, incluyendo saneamiento de la tierra o planes de gestión territorial; el otro, sobre industrias extractivas, para conseguir el control social de las ganancias petrolíferas y garantizar una mejor inversión pública en salud, educación y otros servicios básicos. Por último, IO ha realizado acciones técnico-profesionales para ayudar a los jóvenes a mejorar el acceso al empleo y, en materia de comercio justo, colabora con tres organizaciones locales que producen cacao, café y quínua.
Colección Cuadernos de Cooperación
Esta colección recupera documentos temáticos sobre diversos aspectos técnicos de la actual Cooperación para el Desarrollo, con el objetivo de incrementar su calidad abriendo vías de reflexión que se concreten en nuevas propuestas. Es una propuesta editorial de necesario conocimiento para todas aquellas personas, organizaciones e instituciones vinculadas con el desarrollo y la cooperación internacional.