Los países ricos invirtieron 27 veces más en salvar el sistema financiero que en ayudar a los más pobres
- Intermón Oxfam alerta de que el incumplimiento de los objetivos de lucha contra la pobreza tendrá efectos devastadores en los países pobres y que la crisis financiera no es excusa para incumplir los compromisos de desarrollo
- España experimenta el mayor crecimiento de ayuda al desarrollo de su historia, mientras la ayuda internacional total disminuye por segundo año consecutivo
“Lo que la crisis financiera deja meridianamente claro es que cuando hay voluntad política, hay recursos de sobra. En apenas tres meses los países ricos han puesto sobre la mesa 27 veces más dinero para paliar su propia crisis financiera, que el que las organizaciones sociales venimos reclamando desde hace décadas para sacar a millones de personas de la pobreza”, afirma Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam.
Las últimas citas internacionales tampoco parecen haber entendido la urgencia de adoptar medidas concretas para ayudar a los países en desarrollo a paliar los efectos combinados de las crisis de alimentos, de hidrocarburos, de financiación y los efectos negativos que ya está teniendo el cambio climático sobre muchos de estos países. Ni la reunión del G20 en septiembre en Washington, ni la posterior Cumbre sobre Financiación al Desarrollo en Doha han servido para movilizar fondos ni nuevos compromisos de los países donantes.
La necesidad de una mayor regulación de los movimientos de capital en todo el planeta, la necesidad de una reforma a fondo del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la puesta en marcha de una nueva economía con bajo consumo de CO2 para evitar la profundización del cambio climático, y el otorgar mayor prioridad a paliar los impactos de la crisis para los países en desarrollo son líneas en las que creemos que se debe trabajar en los próximos meses y años.
El histórico crecimiento que experimentó la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de nuestro país en 2007, no sirvió como acicate para revertir la tendencia a la baja del resto de los países donantes, que reducen su contribución a la lucha contra la pobreza por segundo año consecutivo, un 9% en 2007 con respecto a lo destinado en 2006.
“Mucho nos tememos que si esta tendencia a la baja de la ayuda al desarrollo internacional se consolida este año 2008, como parecen indicar los datos, podemos estar ante un Tsunami humanitario, como apuntaba el responsable de la FAO recientemente”, añade Arpa.
España despunta en cantidad…
España pasó de destinar a la ayuda al desarrollo el 0,32% del Producto Nacional Bruto (PNB) en 2006 al 0,37% el año pasado. Esto supone un incremento de más de 709 millones de euros y sitúa a nuestro país en el séptimo lugar entre los donantes del Comité de Ayuda al desarrollo (CAD) de la OCDE en términos absolutos y en el decimoprimero si lo miramos en términos relativos a su riqueza. Cabe resaltar que España protagonizó el mayor incremento de la ayuda de toda la comunidad de donantes en 2007. Sin embargo, no hay que olvidar que España está en un acelerado proceso de nivelación con los principales donantes, ajustando la magnitud de sus contribuciones de AOD a su dimensión como potencia económica global.
Mientras, el conjunto de los donantes han rebajado su aportación al desarrollo debido, principalmente, a que en ejercicios pasados condonaron deuda externa de Irak o Pakistán, engordando así artificialmente su AOD.
El incremento de la ayuda española se debe fundamentalmente al aumento de las contribuciones de España a organismos multilaterales (Naciones Unidas, principalmente), que supusieron en 2007 más del 60% del total de nuestra AOD. España destinó a las Naciones Unidas 929 millones de euros en el ejercicio 2007, la mayor aportación de su historia y una cuarta parte del total de la AOD española en el ejercicio.
… pero debe mejorar en calidad
A pesar de lo positivo del incremento general de la ayuda, cabe destacar que queda lejos de la meta del 0,42% de PNB comprometida por el Gobierno para el año pasado. Este desfase se explica por el limitado grado de ejecución en 2007, que fue de sólo un 87% de la ayuda prevista, considerablemente menor que el de años anteriores, que superaba el 93%.
Este dato pone de manifiesto la necesidad de reformas urgentes en la capacidad de gestión para asegurar un buen nivel de ejecución de los 5.500 millones de euros presupuestados en la partida de Ayuda Oficial al Desarrollo para 2008, lo que supone unos 1.700 millones más que el año pasado. Otro dato llamativo es que para 2009, el Gobierno ha congelado el crecimiento, presupuestando la misma cantidad que para el presente año.
”El problema no es que el Gobierno no dispusiera del dinero necesario para alcanzar el 0,42% del PNB en 2007, sino que no ha tenido capacidad suficiente para gastarlo”,., afirma Jaime Atienza, coordinador del informe. “Nuestro país va a tener muy difícil alcanzar el prometido 0,7% del PNB si no acomete de manera urgente medidas de calado, culminando de una vez y profundizando la reforma de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), aumentando su dotación de personal capacitado tanto en sede como en las oficinas en los países en desarrollo. Si España no afronta este reto puede que se estanque su ayuda”.
El informe resalta que, si bien España ha avanzado en las metas de eficacia y calidad de la ayuda y se ha acercado a lo establecido en el CAD, aún no cumple plenamente ninguna de ellas. El instrumento del apoyo presupuestario directo (dinero que se da a los Gobiernos de países en desarrollo para que ellos mismos lo gestionen de acuerdo a sus propias estrategias de reducción de la pobreza a medio y largo plazo), considerado como el que más ahorra en burocracia y permite hacer la ayuda más eficaz, recibe de España menos del 1% del total de nuestra ayuda, cuando debería representar cuanto antes al menos el 10%.
El ritmo de avance de las reformas imprescindibles para garantizar la calidad y eficacia de la ayuda no está siendo tan rápido como el crecimiento de los recursos, y éste va a ser uno de los retos fundamentales en el próximo año.
FAD: la reforma que nunca llega
Los créditos del Fondo de Ayuda al Desarrollo han sido “la oveja negra” de la cooperación española desde hace décadas, y aunque ya apenas suponen un 2% de la AOD total, siguen siendo responsables de más del 50% de la deuda que los países en desarrollo tienen contraída con España. Además, en 2007 todavía fueron destinados (un 21%) a países altamente endeudados (HIPC) y menos adelantados (PMA), si bien en 2008 ese incumplimiento de los acuerdos internacionales se ha corregido.
Durante 2007 seis países HIPC y PMA (Nicaragua, Honduras, Mauritania, Camerún, Ghana y Senegal) reembolsaron a España cerca de 5 millones de euros en concepto de devolución de créditos FAD.
Durante los dos últimos años (2006 y 2007) el mecanismo financiero del Fondo de Ayuda al Desarrollo ha multiplicado sus recursos, y del mismo salen todas las contribuciones multilaterales, ejecutadas por los Ministerios de Economía y Asuntos Exteriores y Cooperación. Un fondo desde el que salen más de un tercio de los recursos de nuestra ayuda y que requiere el debido seguimiento y una organización profesionalizada.
“Es imperativo que la reforma del FAD se presente al Parlamento de forma inmediata. Esta fue un incumplimiento de la legislatura pasada, hace dos meses que se anunció su trámite parlamentario sin que haya pasado nada”, comenta Atienza. “El FAD sirve a dos intereses difíciles de conciliar: la internacionalización de las empresas españolas por un lado y la ayuda al desarrollo por otro. Estos dos componentes deben ser totalmente separados en la reforma en ciernes”.
El informe resalta que el instrumento que apoye la internacionalización de la empresa española no debe computar en ningún caso como AOD, que la práctica de ligar la AOD a la compra de bienes y servicios españoles tiene que ser completamente abandonada y que el crédito como instrumento de cooperación al desarrollo debe quedar acotado a los países de renta media, nunca a los más pobres y endeudados.
Ayuda descentralizada aumenta
La ayuda descentralizada, es decir, la que conceden Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y otros entes locales, se incrementó en un 15,6% en 2007, alcanzando los 512 millones de euros. Este incremento ha sido especialmente importante en las Comunidades Autónomas, que ha sido del 20% con respecto a 2006.
Entre las CCAA más generosas en términos absolutos cabe destacar Andalucía, que incrementó su ayuda en 2007 en un 54,2% con respecto a 2006 y destinó a cooperación internacional cerca de 82 millones de euros. En términos relativos a su riqueza, Baleares fue la que hizo un esfuerzo mayor, al destinar un 0,57% de su presupuesto total y Navarra vuelve a ser la más generosa per cápita, al destinar cada ciudadano unos 31 euros a la cooperación. También destaca el incremento del 82,15% de Extremadura con relación al año anterior.
En general, la ayuda de las Comunidades Autónomas estuvo dirigida principalmente hacia América Latina, región que se llevó el 59,3% del total y tan sólo un 9,2% fue a parar al África subsahariana, aunque esta cifra supone un incremento de casi el 30% con respecto a 2006. La excepción la protagoniza la Comunidad de Madrid, que según los datos proporcionados por el PACI, sería la única que ha descendido el total de la ayuda oficial al desarrollo. Entre 2006 y 2007 Madrid redujo en algo más de dos millones de euros su presupuesto para desarrollo y pasó del 0,20% de su presupuesto total en 2006 al 0,17% el año pasado acorde con los datos de la DGPOLDE. Cataluña a pesar de haber incrementado su ayuda en algo menos de un millón de euros, también desciende en porcentaje sobre su riqueza total, pasando del 0,23% en 2006 al 0,21% en 2007.
Además de ofrecer las claves que deben garantizarse en el próximo Plan Director de la Cooperación Española, la Realidad de la Ayuda 2008-2009 incluye también un capítulo con 50 propuestas para la presidencia española de la Unión Europea, que comenzará en enero de 2010. El informe destaca que se trata de una oportunidad de oro para que el Gobierno español muestre y traslade al resto de Estados miembros su reiterado compromiso con la lucha contra la pobreza y los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para ello, el Gobierno debe construir un programa que, además de incluir propuestas ambiciosas respecto a la cantidad y calidad de la ayuda, incorpore iniciativas que contribuyan a dar una respuesta eficaz a los grandes retos actuales en el desarrollo: la lucha contra el cambio climático, la construcción de la paz, la gestión de los movimientos migratorios al servicio del desarrollo y la crisis de los precios de los alimentos.
El capítulo 4 de La realidad de la ayuda 2008-2009 analiza el impacto en el desarrollo de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), una de las medidas previstas en el Protocolo de Kioto en virtud de la cual los proyectos realizados en países en desarrollo (como tratamiento de vertederos, pequeñas hidroeléctricas..) que supongan un ahorro de emisiones de gases de efecto invernadero generan unos derechos de emisión (reducción certificada de emisiones) que pueden ser comercializados. Así se incentivan inversiones que deberían tener un doble impacto positivo: reducir las emisiones globales y propiciar un desarrollo limpio en los países empobrecidos. El informe demuestra que estos efectos no se están dando porque las inversiones no están siendo destinadas a los países más pobres ni a los sectores más adecuados.
El Protocolo de Kyoto permite a España que sus emisiones en 2012 superen el nivel de 1990 sólo en un 15%. Sin embargo, en 2007, las emisiones españolas eran un 53% más altas que las de 1990. El gobierno ha previsto reducir las emisiones aumentando la eficiencia en el consumo en España hasta que en 2012 se sitúen un 37% por encima de la línea base. La reducción entre el 37% y el 15% al que nuestro país está autorizado se prevé lograr comprando créditos provenientes de MDL. Una movilización masiva de recursos (casi 3.000 millones de euros) que no podemos permitir que no contribuyan decididamente al desarrollo de los más pobres.
Resumen de La Realidad de la Ayuda 2008-2009