Madrid acoge el 26 y 27 de enero la Reunión de Alto Nivel para la Seguridad Alimentaria con el fin de dar seguimiento a la cumbre de Roma del pasado junio
- El año 2008 dejó 100 millones más de personas con hambre, alcanzándose casi los 1.000 millones
- La crisis financiera mundial ataca a los más vulnerables, empeorando el mapa del hambre. Los rescates a los bancos han puesto de manifiesto que dinero hay de sobra para combatirlo, lo que falta es voluntad política
Casi mil millones de personas pasan hambre y, para abordar semejante problema, la comunidad internacional parece limitarse a organizar costosos eventos de debate sin buscar verdaderas soluciones que comprometan la voluntad política de los países. La Coordinadora ONGD-España, conocedora de fracasos previos, acoge con cierto escepticismo la celebración de la próxima Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria de Madrid cuya organización se está realizando sin los plazos ni mecanismos necesarios para garantizar una verdadera participación de la sociedad civil en los procesos decisorios. La creación de una Alianza Global para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria, objetivo último de la Reunión, debe superar la profunda descoordinación de actores y la falta de coherencia de políticas que hoy siguen bloqueando los procesos para una cooperación internacional eficaz.
Las más de 400 ONGD que forman parte de esta Coordinadora presentan, como muestra de la pluralidad de la sociedad civil, diferentes enfoques a la hora de abordar las soluciones que atajen el hambre, pero existe un consenso claro a la hora de establecer los pilares desde los que debe abordarse el problema:
- La alimentación es un derecho inalienable recogido en la Declaración Universal de los DDHH que se ve conculcado en uno de cada seis habitantes del planeta.
- Los pueblos deben poder definir sus propias estrategias de producción, distribución y consumo de alimentos y, por tanto, han de respetarse sus diversidades
- La comunidad internacional debe asegurar mecanismos de participación de la sociedad civil en la definición y aplicación de políticas, especialmente la de organizaciones campesinas del Sur y las que trabajan por el derecho a la alimentación
- Los países donantes deben atacar las causas estructurales de la pobreza garantizando los recursos necesarios para combatirlas y asegurando coherencia de políticas en campos como comercio, deuda, migraciones o medioambiente
- Las políticas contra el hambre deben asegurar la sostenibilidad ambiental
- El sistema internacional debe promover la transparencia y la rendición de cuentas en las políticas de cooperación, debiendo éstas guiarse por las necesidades y capacidades de los países receptores y no por las prioridades de los donantes
La Coordinadora ONGD-España, que asistirá al encuentro para seguir de cerca su desarrollo, espera que el gobierno español, como anfitrión del evento, se encargue de asegurar que estas bases son tenidas en cuenta en la Declaración de Madrid resultante y en las medidas concretas que de ella se deriven.

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