La Coctelera

Cuatrodecididos

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10 Febrero 2009

CHAD: “La educación está muy estancada en todo el país y hay que levantarla a pulso”

Hace casi un año que Brunilde y Diamantina partieron como voluntarias de Entreculturas hacia el Chad para colaborar en la puesta en marcha de Fe y Alegría en África. El pasado mes de diciembre nos visitaron y nos contaron cómo está siendo su experiencia.

¿Ha sido difícil la adaptación a la realidad del Chad?

Brunilde: Los responsables del proyecto, Juan Carlos Pallardel y Alfredo Vizcarra han sustentado toda la acción en las relaciones humanas. Todo es muy acogedor, como una familia. Hay mucho diálogo y mucha libertad para expresarte. Eso te da mucha tranquilidad, porque no tienes ningún tipo de presión al equivocarte. Hay un ambiente de buen humor, de bromas, de pequeñas cosas que impregnan la convivencia del día a día. La gente que nos recibió nos acogió muy bien y eso ha hecho que, a su vez, a nosotras nos haya sido más fácil acoger a todos las personas nuevas que han llegado.

¿Con qué fortalezas contáis para desarrollar el proyecto?

Brunilde: Existen estructuras, pero no existen las condiciones para que esas estructuras funcionen. Contamos con que hay gente que se quiere movilizar y hay muchos chadianos que son un ejemplo para el país, que están haciendo un trabajo enorme. Son gente que quiere trabajar. Además, entre las autoridades hay un deseo de que haya algo que mueva la educación, que está muy estancada en todo el país y hay que levantarla a pulso. Hay muchas cosas qué hablar y qué definir, pero estamos avanzando mucho.

Diamantina: una cosa muy importante es que el equipo de Fe y Alegría en Chad ha interiorizado ya la filosofía del Movimiento. Eso era fundamental cuando se está creando algo. Hemos interiorizado que hay una red internacional que nos apoya, que no estamos perdidos en la nada. Hay un equipo fuera, con el que puedes contar y que cuenta contigo también.

A nivel estatal Estado, las autoridades nos conocen, y se están creando unos canales claros y hay acuerdos firmados.

El hecho de trabajar en esta zona concreta, con una religión musulmana, otro idioma... ¿cómo os estáis adaptando?

Brunilde: en los pueblos, la gente nos conoce, ve que hacemos cosas, que hemos continuado la construcción de colegios, pero les falta identificar quiénes somos. Uno de los grandes desafíos es trasladar la filosofía de Fe y Alegría al campo. La gente en principio dice: "es una gente buena, no vienen a evangelizar, sino a trabajar por el país y el desarrollo". Nosotros pensamos que nuestra actitud no debe ser la de "convertir", sino la de "compartir". Nosotros presentamos algo en lo que creemos y queremos que la gente lo conozca y que participe si también cree en ello.

Respecto al asunto de la lengua, incluso para los chadianos es difícil. Las lenguas vehiculares son el francés y el árabe chadiano. Pero hay mucha gente que no conoce el francés, otra que no conoce el árabe chadiano, hay distintas variedades de árabe chadiano, etc. En principio, de cara a las escuelas, estamos planteando el problema de la educación bilingüe. A los niños pequeños se les habla en francés. No entienden nada, Así, ¿qué educación estás intentando construir?

Diamantina: Aunque, en el fondo, la lengua es la misma, somos personas, te relacionas y vives emociones, hay cosas que te alegran, cosas que te producen tristeza, y eso lo compartes, es lo fundamental. A lo mejor, hay gente que, al principio, tiene el pensamiento que cuando vienes de fuera y eres rico, pero, humanamente, ves que prácticamente todo es similar cuando hablas de compartir, cuando hablas de impresiones. La gente venía y buscaba algo para darnos y que lleváramos a nuestro país. Te daban de su cosecha de cacahuetes y te buscan una bolsa para que te la lleves... Es decir, la gente está ansiosa de conocerte y de saber quién eres tú, de dónde vienes, qué es lo que haces.

Entrando en un terreno más personal, ¿cómo os estáis sintiendo vosotras?

Diamantina: Para mí, ha sido un buen momento a todos los niveles: personal, profesional, la adaptación en el país, la acogida de la gente... La experiencia está siendo muy positiva. El trabajo nos ha ayudado a acercarnos a la población y el equipo ha sido fundamental. Es una suerte de conocer, no solamente la gente del Chad, sino también otras personas en otras regiones, gente que también está teniendo experiencias similares. Es una gran oportunidad. También es una suerte participar en algo que se está creando, que ya existió hace tiempo en otros sitios, en generar una base para que eso siga funcionando en un país que es totalmente desconocido para la Federación de Fe y Alegría.

¿Hay algo que en algún momento os pueda desanimar, os pueda costar más hacer...?

Brunilde: Muchas cosas. Para mí es una experiencia que me ha resultado dura en el plano personal porque, por una serie de circunstancias del propio país, me ha limitado mucho mi independencia. Por ejemplo, no puedo salir a pasear por las noches, que es algo que yo en mi casa hacía todos los días. Son pequeñas cosas que no tienen tanta importancia, pero cambian un poco tu mirada sobre ti misma, sobre la persona que tú crees que eres. Puedes pensar: "soy una persona independiente", pero ves que no, que las circunstancias te obligan a una dependencia mucho más grande. A nivel personal, eso me ha producido una gran frustración, pero, a la vez, estoy muy contenta, porque llevo aquí nueve meses y estoy bien, todos los días voy al trabajo, intento hacerlo lo mejor que puedo. Ha habido momentos que han sido duros, pero me da satisfacción el hecho de que hemos salido adelante.


En junio, Diamantina y Brunilde terminarán su experiencia. En sus cabezas está la confusión propia de qué hacer a su regreso, por qué camino optar en su vida. Pero hoy, ya de nuevo en el Chad, siguen disfrutando y enriqueciéndose de este encuentro con personas tan diferentes en principio, pero con las que comparten esperanzas y sueños comunes.

 Entreculturas

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Sobre mí

Alguien me dijo una vez que, para hacer un buen caldo, hacía falta evaporación. Parece ser que para construir algo importante no es suficiente con la voluntad de muchos, sino que es necesaria la gran determinación de unos pocos. Pocos pero decididos, pocos pero comprometidos. ¿Qué es lo que buscamos? ¿Cómo vamos a afrontarlo? Te animo a descubrirlo juntos.

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